LA VIDA ES UN ENCADENAMIENTO DE SITUACIONES QUE DESEMBOCAN EN ACONTECIMIENTOS

Analizar “la escena” o “el escenario” antes de actuar, es esencial para comprender los desenlaces y las nuevas situaciones que se dan. Saber encontrar la mejor forma de interactuar con el otro “actor del evento” es fundamental para lograr un clima favorable de convivencia y, así, la construcción conjunta de un mundo saludable y pacífico.

La típica expresión ante un evento “Tú tienes tu opinión, pero yo tengo la mía” no contribuye a que los conflictos se resuelvan. Los hechos y las evidencias jamás pueden ser cuestiones de opinión o interpretación. La ofuscación o intolerancia de parte de uno de los interlocutores provoca malestar. Pero sobretodo, impide la resolución satisfactoria del evento que se paraliza, convirtiéndose en un bloqueo que genera angustia y agonía a falta de actuación concreta.

Las actitudes y las conductas crean el acontecer que desemboca en un acontecimiento. El punto de partida es el análisis de la situación. Antes de que se convierta en un hecho.

Toda acción provoca una reacción. Cierto. Sin embargo, a menudo sucede que la opinión o interpretación de lo que sucede, nunca obedece a la realidad de la motivación o intereses que ocasiona el comportamiento que deriva en “la acción”. Es decir, las acciones y las reacciones son más grandes de lo aparente y provienen de lugares muy distantes y, a veces, escapan a nuestra comprensión.

Es más sencillo ver las reacciones que entender las acciones, como es más fácil ver los efectos de una enfermedad que las causas que la originan. Este es el punto de inflexión de nuestra civilización: mientras se siga castigando en vez de prevenir las causas que conllevan comportamientos nefastos, la sociedad seguirá enferma.

Enfocarse sólo en el árbol no es entender la naturaleza del bosque. El dibujo del mapa no corresponde exactamente a la verdad del territorio, únicamente es una aproximación. El razonamiento lógico no equivale a la totalidad de la suma de los elementos que constituyen un suceso que desembocará en otra nueva situación.

Escuchar el ronroneo del alma, es vital para fluir con la vida de la mejor manera. Pero para quienes todavía el pensamiento y la toma de decisiones tienen mucho que ver con los argumentos y la reflexión, invitamos a una manera de ser y estar en el mundo, que suma en la comunidad. En vez de restar, fomentando la violencia.

Hay tres tipos de actuaciones, además de un cuarto movimiento que viene condicionado por el exterior. Las tres opciones primeras, tienen que ver con la voluntad consciente y la oportunidad del libre albedrío. También hay que conocer la cuarta, pues no gestionarla, es lo que conlleva la esclavitud voluntaria de parte de la población mundial.

OPCIÓN 1.- RETIRARSE. Cuando algo adentro te dice de no continuar (llamase intuición o corazonada), es necesario evitar el conflicto. Dos no pelean si uno no quiere. Pueden existir infinidad de motivos por los cuales no es conveniente enfrentar una situación. Aunque posponer y postergar repetidamente, nunca ayuda a evolucionar.

No abrir demasiados frentes es una actitud beneficiosa, pues es mejor realizar una sola cosa (bien hecha) cada vez. Sensatez y cobardía son cuestiones diferentes. Es un acto inteligente mantener alto el estándar de calidad. Ser exigente con los resultados, siempre es provechoso. La vocación de servicio y considerarse útil para actividades que enriquecen a las personas, es mejor que centrarse en ser “bueno” con el gobierno y la religión y hacer “lo correcto” y “lo que se espera de mí”… que no siempre está en sintonía con la vibración interna del ciudadano y la naturaleza innata del ser humano. 

OPCIÓN 2.- ENFRENTARSE. Cuando la razón se ciega y se vuelve obtusa, a cualquier precio se quiere ganar. “Yo tengo razón” grita el Ego. Pero luchar es agresión, y la agresión implica dolor y sufrimiento seguro, al menos para una de las dos partes. Esta opción sólo permite el resultado de “vencedor y vencido”. Combatir no tienen sentido si se aceptan los Principios Humanistas Fundamentales.

Nunca puede haber enfrentamiento si no hay oposición, y, nunca habrá una posible oposición durante la práctica de la consciencia de unidad. Jamás puede haber un ataque si existe la fraternidad y el concepto de igualdad. No se “lucha” por la paz. No se está “contra la guerra”. Se vive en paz, respetando lo ajeno, aceptando que la libertad de uno termina donde empieza la libertad de la otra parte.

OPCIÓN 3.- COOPERAR. Cuando la solidaridad y la empatía se hacen presentes, fácilmente se descubren puntos de encuentro y se sabe ceder en algunos aspectos para obtener un acuerdo razonable que beneficie a ambas partes por igual. El diálogo y la ayuda mutua son claves para la excelencia humana y la sociedad mejorada. El apoyo recíproco es un signo de vitalidad humana que posibilita el bien común y la alegría compartida.

El compromiso con esta opción es lo que garantiza un giro de ciento ochenta grados para el devenir de nuestra civilización. La ciudadanía planetaria es un gigante dormido que cuando despierte y se levante y, coopere abiertamente con sus vecinos y amigos, descartando la presión mediática y la influencia negativa del Sistema, logrará sobrevolar por encima del laberinto de la ignorancia, desplegando sus dones y talentos en sociedad. La Moneda Social Digital Planetaria ENERGYS es el vehículo perfecto para canalizar lo mejor de las personas. La autonomía e independencia de los hombres y las mujeres del mundo, tiene que ver con el Capital Social y la Divisa Humana, es decir, con la ECONOMÍA DE COOPERACIÓN que empodera a la población.

Aquello de “Un gobierno del pueblo, por y para el pueblo” no tiene sentido si al final, son las instituciones financieras y los organismos internacionales quienes deciden por encima de los gobiernos elegidos por el pueblo. La única solución es un dinero “de las personas, por y para las personas”, pues el dinero es lo que concede la libertad de movimiento en todos los aspectos de nuestra vida. ENERGYS existe al margen del mecanismo económico tradicional, porque son las personas quienes le dan valor y lo respaldan con su propia actividad. El fraude institucionalizado de parte de todos los países, y la Naciones Unidas, continuará. Sólo que continuará a una escala menor que se irá reduciendo en función de la cooperación entre la población mundial.

OPCIÓN 4.- HUIR. Cuando la otra parte, ya sea una persona o institución o ley o país o religión o Sistema, te obliga por la fuerza a someterte o pelear, entonces lo ideal es salir corriendo ante la ausencia de afecto y respeto. La prudencia actúa ante la influencia externa de consecuencias nefastas y dramáticas. Resignarse a la autoridad arbitraria es conformarse con el abuso de poder, aplaudiendo la propia irresponsabilidad.

Si no hay diálogo nunca puede haber confianza. Si no existe la comunicación, eso implica falta de talento e imposibilidad de resolución. Rebelarse ante la opresión no es la única posibilidad. El empoderamiento es mucho más que una palabra.

La revolución conlleva sangre y víctimas. Destrucción. Pero construir una alternativa, tiene que ver con el despertar de la consciencia y la innovación social. Más que la desobediencia civil, es viable la práctica de la anarquía del alma.

La creatividad es factible, se llama Método ENERGYS. Significa la evolución altruista, una forma de rebelión pacífica y de revolución silenciosa que sin embargo, transforma la realidad de nuestros días sin un ápice de violencia.

Asumir riesgos es un signo de valentía. La capacidad de aventura es vital para una existencia humana plena. Recuperar la dignidad y la libertad, es mejor que continuar con una vida miserable en un mundo sin principios, donde la injusticia social es permanente.

¿Cuántos años más han de pasar con hambre y guerra, desempleo y pobreza, delincuencia y abuso de poder a manos de una pequeña élite sin consciencia ni sensibilidad, y una absoluta falta de amor por el resto de habitantes del planeta?

“Basta entender esto para participar de una sociedad mejorada” – Ol Sasha.